David Bianchi, Jeff Cán Xicay, Matías Estrace, Manuel Z. Monterroso, Katheryn Patá, Andrés Rodríguez
Parque Minerva, Ciudad de Guatemala
16.05.26
Documentación por José Oquendo.
R I F L E se complace en presentar su segunda edición. Bajo el título de <zig><zag> la muestra actúa como una primera revisión del trabajo de algunxs de lxs artistas más jóvenes trabajando en o desde Guatemala: David Bianchi, Jeff Cán Xicay, Matías Estrace, Manuel Z. Monterroso, Katheryn Patá y Andrés Rodríguez. Su rango etario va de los 22 a los 29 años. Son plenamente pertenecientes a la Generación Z, formadxs por la ubicuidad digital, herederxs de un presente abrumador y de un prospecto de futuro nublado y desolador.
Parece un panorama universal para cada nueva generación; no es falso que cada época tiene crisis que se abalanzan sobre las juventudes. Pero en un contexto de verdadera amenaza existencial a nivel planetario, con una realidad cada vez más distorsionada por la IA generativa y la desinformación, y frente a la disolución del contrato social en varios niveles, es imposible negar que son desafíos con pocos precedentes. Cómo se responde a estas debacles que parecen hoyos negros? ¿Cómo pueden lxs jóvenes soñar si su porvenir está truncado?
Para estxs artistas, se puede empezar a re-enmarcar esta catástrofe polimórfica a través del divagar, una caminata sin rumbo definido que regresa al inicio varias veces, y que, en un encuentro fortuito, podría llevar a una salida.
A partir de la canción de cuna Akatombo (libélula roja), David Bianchi plasma imágenes idílicas permeadas de nostalgia y fugacidad. Jeff Cán Xicay dialoga con la muerte desde el dicho kaqchikel Ja xuxlan (ya empezó a descansar), reivindicando el descanso mortuorio como un lugar de dignidad. Matías Estrace encarna una distancia de la vorágine digital, escogiendo en su lugar jugar en el parque. Manuel Z. Monterroso construye una puesta en escena a partir del recuerdo de un asalto. Katheryn Patá se contrapone al registro del extractivismo digital al transformar las huellas digitales en sonido efímero y colectivo. Andrés Rodríguez destruye la resolución de imágenes de vigilancia, haciendo imposible identificar a sus sujetos.
La exposición ocupa la parte trasera del Parque Minerva, que pronto se convertirá en la pieza clave del Parque Metropolitano, un proyecto de revitalización de la Municipalidad de Guatemala cuya primera fase está prometida para finales del 2026. Es un espacio cuyo futuro tampoco está garantizado. Las propuestas, esparcidas por ese espacio, habitan también la incertidumbre presente en él, tendiendo un puente que merodea en su camino hacia el mañana.
David Bianchi
Akatombo - Pequeña libélula, 2026
Tinta sobre manta de algodón
260 cm x 240 cm cada una
Akatombo es el título de una canción de cuna japonesa popular, que se traduce literalmente a libélula roja. Los acordes y melodía entonan una atmósfera nostálgica, y la letra transmite una imagen de una pequeña libélula roja que se detiene en su vuelo para descansar en una rama de árbol, antes de continuar su camino. Usando el arrullo como punto de partida para el dibujo a mano alzada en gran formato, el artista juega con el elemento de la estrella fugaz y le da ritmo, movimiento e interacciones varias; extendiéndose y serpenteando a lo largo de la obra.
Manuel Z. Monterroso
Una lectura que dice algo que no recuerdo, 2026
Marcador sobre yeso, gasa y cartón reciclado
98 x 133 cm / 54 x 97 cm
Dos piezas hechas a partir de cartón reciclado, gasa y yeso, intervenidas con dibujos de un hombre en moto y su rostro con un casco, realizados con marcador, forman una puesta en escena del recuerdo de un asalto. Las superficies irregulares y quebradas del yeso acompañan la fragilidad de la memoria.
Jeff Cán Xicay
Ja xuxlan, 2026
Tejido en telar de cintura con restos sobrantes de lana unidos por nudos
e hilos de algodón reciclados, petate, flores
El dicho kaqchikel Ja xuxlan (ya empezó a descansar) es una de las maneras de referirse a una persona muerta. Esta pieza es un cuerpo cansado, que puede llorar, dormir, y morir, realizada con pedazos restantes de trabajos previos del artista. Se compone de sus propias cicatrices, heridas, vejez y madurez como un cabello largo de pieza anciana.
En un tiempo en donde la muerte se establece como una política, se interpone el descanso como una reivindicación a la dignidad de los cuerpos. El 16 de mayo, durante la segunda edición de R I F L E, fue su día de duelo, acompañándola con flores sobre una cama de muerte. Cada uno de los presentes es partícipe energéticamente en el duelo de este ser en su último momento. Se planea, luego de este duelo, enterrar la pieza en Patzicía, Chimaltenango.
Andrés Rodríguez
Suspects, 2025-26
Impresión inkjet sobre papel calco
42 x 59 cm cada una
Basándose en las técnicas de vigilancia de los detectives privados, se capturaron videos a distancia de cuatro peatones aleatorios en la Ciudad de Guatemala. De estos videos se derivaron imágenes, que fueron alteradas hasta el punto de ofuscar cualquier rasgo identificable de ellas. Durante la exposición se le sugirió a la audiencia observar a través de las pantallas invertidas de sus celulares para intentar descifrarlas.
Katheryn Patá
Huellas sonoras, 2026
Arduinos, lectores de huella, bocinas, cajas de acetato transparente
Asistencia técnica de Steve Bruno
Producido con el apoyo de la beca
El Flotador, TEOR/éTica, 2025
En esta pieza, me interesa explorar la traducción de huellas dactilares a sonido mediante un Arduino, con un enfoque de escucha y utilización del cuerpx como un emisor sonoro. Propongo una experiencia sonora en la que las personas no son solo usuarios sino que son creadorxs de un paisaje sonoro. Para esto, habilito tres Arduinos (con sus lectores de huella) programados para traducir las huellas digitales en sonido.
Esta obra se activa mediante las huellas dactilares de las personas que van pasando, creando así una obra sonora efímera en la que se unen los sonidos de las huellas dactilares con los sonidos del entorno. En la Ciudad de Guatemala casi no existen espacios públicos accesibles para juntarse con amigxs o familia. Me interesa que esta instalación sea una alternativa para habitar un espacio de otra manera: desde la escucha, la interacción y la sensación de formar parte de algo.
Matías Estrace
Espiral centrífugo y espiral centrípeto, 2026
Intervención de sitio específico, teléfono celular, material encontrado
En la cima de una loma, dejaré mi teléfono y arrastrando los pies sobre la tierra me alejaré hasta no desearle.
En su presencia, todo lo que me rodea se digitaliza y me olvido donde estoy.
Comienzo un proceso en torno a la pantalla espiraleando hacía adentro.
En la presencia del parque, mi teléfono se vuelve obsoleto y recuerdo que estoy aquí.
Entonces construyo un camino con el cuerpo espiraleando hacía afuera, centrífugo al teléfono.
Encuentro semillas, piedras, plumas y ramas, durante el arar de la tierra.
Las llevo al centro siguiendo el sendero, hasta ya no querer volver a regresar.
Deseando lo otro, un espiral termina y otro comienza, centrípeto a un árbol.
En el parque el anhelo concluye. Puedo jugar, dibujar en la tierra, recoger una pluma.