Jennifer de León, Noa Fratti, José Oquendo, Margo Porres
Cantina Las Estrellas, Ciudad de Guatemala
25.07.26
Documentación por Noa Fratti y Andrés Rodríguez
R I F L E se complace en presentar su tercera edición. Bajo el título de OVERTIME la muestra reúne el trabajo de cuatro artistas: Noa Fratti, Jennifer de León, José Oquendo y Margo Porres. Todxs ellxs mantienen relaciones laborales con y para instituciones y galerías del circuito del arte contemporáneo en la Ciudad de Guatemala a la vez que desarrollan sus prácticas artísticas. Son quienes planifican producciones, programan actividades, responden correos, pintan paredes, instalan y desinstalan obra, dan visitas guiadas, manejan redes sociales, actualizan páginas web, documentan exposiciones; son quienes se ganan la vida sosteniendo a esta escena.
Más allá de invertir los roles que ejercen en horario laboral, o de una intención retributiva al brindar una oportunidad para la exhibición de sus obras, la exposición se utiliza como aparato para discutir sobre el trabajo cultural. El bar-restaurante Las Estrellas, mítico lugar de ocio para la comunidad LGBTQ del Centro Histórico y bebedero predilecto de ciertos artistas, brevemente contiene las inquietudes de estxs artistas-trabajadores, tanto en sus investigaciones y búsquedas creativas como en sus experiencias profesionales y personales.
Jennifer de León trabaja con fotografía análoga para retratar a personajes conocidos y desconocidos de la escena de fiestas underground del Centro Histórico. En esta ocasión ha retratado la intimidad de una pareja de amigos y sus gatitos. Consternada por la idea de desaparecer, Noa Fratti hila el espacio público y el espacio expositivo con estrellas de ocho puntas hechas de polvo de mármol. Con una pieza sonora, José Oquendo juega y se mezcla con el caos del ambiente sonoro propio de Las Estrellas. Margo Porres presenta bordados que recopilan documentos desclasificados de la CIA referentes a la guerra contra las drogas en los años 80 y 90, relacionándolos a un desmayo que vivió, en donde se le reveló que en una vida previa encarnaba a un narco huyendo de las autoridades.
Se exhibe también un hilo de correos electrónicos enviados entre lxs artistas y el curador durante el mes anterior a la exposición, jugando con el formato más formal de sus labores para observar, pensar y poner en duda a la institución artística desde las perspectivas de quienes las sostienen, perpetuando el ejercicio mediante el cual la exposición fue postulada.
Cartapacios conteniendo el texto de sala y el hilo de correos electrónicos expuesto
en la barra.
Hilo completo en PDF disponible
bajo solicitud.
Noa Fratti
Estrellas anónimas, 2026
Polvo de mármol
Dimensiones variables
La mayoría de monumentos se erigen en nombre de grandes hombres y sus triunfos. Los próceres luchan contra el olvido a fuerza de imponentes estructuras de piedra y metal.
Pensando en quienes no son nombrados por la historia, instalo un camino de estrellas hechas con polvo de mármol sobre una banqueta pública. Con este anti-monumento, retrato a la memoria como algo efímero que requiere cuidado y es imposible de imponer. Las estrellas se esfuman y se esparcen por la calle con el paso de los transeúntes. Son afectadas por quienes se detienen a observarlas y fotografiarlas, quienes se esmeran por protegerlas o esquivarlas, y quienes las ignoran o las pisan con indiferencia, grabando sus huellas sobre ellas.
Jennifer de León
Akiro & Jaedro, 2026
Enhanced matte, 29.7 x 42 cm
Margo Porres
Intro, 2026
Video HD monocanal, 1'36", loop (en proceso)
Margo Porres
Drugs, terrorism go hand in hand, 2026
Bordado a mano y a máquina con pie libre; hilo de algodón y tinta sobre manta cruda, 70 x 40.5 cm
Margo Porres
Hotline 6767339, 2023
Bordado a mano y a máquina con pie libre; hilo de algodón y tinta sobre manta cruda, 63 x 40.5 cm
En 2020 tuve un desmayo del que emergí con una escena que no me pertenecía: un cuerpo ajeno, una lancha, una costa que resultó ser Miami en 1980. Esa transferencia, que después una médium confirmó como una regresión, se convirtió en el punto de partida de una investigación que cruza lo íntimo con lo geopolítico: el narcotráfico centroamericano de los años ochenta y su instrumentalización bajo la retórica del terrorismo, una figura legal que sirvió como pretexto para la injerencia extranjera en la región.
El eje de esta indagación es un informe de 1,181 páginas del Senado de Estados Unidos, hoy retirado de circulación pública. De sus fotocopias, el método de archivo de la época, que ya contenía en su proceso una pérdida (rostros borrados, cuerpos convertidos en manchas, información degradada por el propio acto de reproducir), extraigo, transcribo e intervengo fragmentos al hilo. Es una operación que no busca ilustrar el documento sino reconfigurarlo. Lo que fue evidencia institucional se vuelve materia táctil, vulnerable, hecha a mano.
Cuando bordo en trance libre, mi mano se mueve con una cadencia cercana a la de un tablero espiritista. El bastidor se convierte en instrumento de canalización, un lugar donde lo esotérico (la médium, el péndulo, el sueño) opera como metodología de investigación tan legítima como el archivo. El video que acompaña la muestra busca inducir en el espectador ese mismo estado de tránsito entre cuerpos, tiempos y certezas.
Esta exhibición ofrece un primer acercamiento a un proyecto en curso.
José Oquendo
Manifestación(Cht), 2026
Performance sonoro, 8'50", loop
Este performance sonoro parte de una historia familiar transmitida por mi abuela materna, originaria de Santa Cruz del Quiché. Durante su infancia, mientras vivía con sus hermanos en la casa de sus abuelos, comenzó a experimentar una serie de fenómenos que la familia asociaba con la presencia del abuelo fallecido: sombras, ruidos y presencias inexplicables. Según su relato, su abuelo, exmilitar del Ejército de Guatemala, había dejado dinero enterrado en la propiedad, y su espíritu permanecía en vela intentando encontrarlo.
Una noche, mientras mi abuela acompañaba a uno de sus hermanos al baño, ambos atravesaron los patios de la casa y sintieron una presencia que comenzó a lanzarles pequeñas piedras mientras los llamaba: “cht”, una interjección utilizada en Guatemala para llamar la atención.
Para R I F L E, reproduzco este sonido como un archivo mínimo de aquella historia: una voz sin cuerpo que intenta hacerse presente entre el ruido, la música y quienes escuchan.